Orgánico bajo ataque digital
Un editorial de Organic Insider analiza cómo la desinformación en redes sociales puede afectar la confianza en la producción orgánica.
Por Equipo AOA Chile ·

Editorial internacional advierte sobre desinformación y sus riesgos
En un escenario donde la información circula con velocidad, desde Organic Insider surge una voz de alerta. Su fundador, Max Goldberg, ha publicado recientemente un editorial que pone en el centro una preocupación creciente: el aumento de contenidos en redes sociales que desacreditan la producción orgánica sin ofrecer alternativas reales.
Desde AOA Chile compartimos este planteamiento por su relevancia para el ecosistema alimentario global y local, entendiendo que el debate sobre sostenibilidad debe construirse con información rigurosa y no desde la descalificación superficial.
En su texto, Goldberg advierte sobre una tendencia cada vez más visible en plataformas como Instagram, donde creadores de contenido, influencers y supuestos expertos en alimentación han intensificado sus críticas hacia el sistema orgánico, calificándolo como “una estafa” o “sin valor”. Según plantea, estas afirmaciones no responden a un análisis técnico ni a una intención de mejora, sino a dinámicas de visibilidad digital donde la polémica genera tráfico, interacción y, en última instancia, ingresos.
El punto central de su argumento es claro: no se trata de una crítica constructiva que busque mejorar el sistema, sino de un discurso que erosiona la confianza sin proponer caminos alternativos. En ese vacío, advierte, se corre el riesgo de debilitar uno de los marcos más estructurados dentro de la producción alimentaria actual.
El modelo orgánico, recuerda Goldberg, no es una etiqueta arbitraria, sino un sistema regulado que incluye certificaciones oficiales, estándares de suelo, prohibición de pesticidas sintéticos y organismos genéticamente modificados, además de inspecciones periódicas y mecanismos de trazabilidad. Detrás de este sistema operan miles de agricultores, certificadoras y marcas que cumplen estas normas de manera constante.
La preocupación se vuelve más profunda cuando se plantea una pregunta directa: ¿qué ocurre si el sistema orgánico pierde legitimidad? La respuesta apunta al fortalecimiento del modelo convencional, caracterizado por el uso extendido de agroquímicos, producción intensiva orientada al bajo costo y una menor consideración por variables como la salud del suelo, el bienestar animal o la biodiversidad.
El editorial también pone el foco en el impacto humano de esta narrativa. La deslegitimación del sector no solo afecta percepciones, sino también mercados. Cuando los productores orgánicos pierden demanda, sus modelos productivos se vuelven inviables. Y, a diferencia de otros rubros, una vez que una operación orgánica desaparece, difícilmente se recupera.
Goldberg reconoce que el sistema orgánico no es perfecto y que enfrenta desafíos importantes, como la necesidad de fortalecer la fiscalización y combatir el fraude. Sin embargo, plantea una diferencia fundamental entre mejorar un modelo y desmantelarlo sin ofrecer reemplazo. Mientras lo primero contribuye al desarrollo de una industria más robusta, lo segundo solo beneficia a quienes capitalizan la controversia.
Desde AOA Chile, la difusión de este tipo de reflexiones busca abrir un espacio de análisis informado, especialmente en un momento donde la conversación sobre alimentación, sostenibilidad y salud pública requiere mayor profundidad y responsabilidad.
En tiempos donde una publicación puede moldear percepciones en segundos, el desafío no es solo producir alimentos de mejor calidad, sino también defender, con evidencia y criterio, los sistemas que buscan hacerlo posible.
Lee el artículo completo en: